Fecitcal – Federación de Centros de Iniciativas Turísticas de Castilla y León

Tordesillas revive la llegada de Juana I en una gran recreación histórica el 7 de marzo

El próximo 7 de marzo de 2026, Tordesillas volverá a viajar cinco siglos atrás para revivir uno de los episodios más sobrecogedores de la historia de Castilla: la llegada de Juana I a la localidad donde permanecería recluida durante 46 años. La recreación histórica “Juana I llega a Tordesillas” transformará el casco histórico en un gran escenario al aire libre a partir de las 19.30 horas.

El acto comenzará en la ermita de las Angustias, punto de partida del cortejo real que escenifica el último viaje de la reina desde Burgos hacia un destino incierto. La comitiva estará integrada por los Monteros de Espinosa, damas de compañía, personal de palacio y la figura de Fernando el Católico, además del féretro de Felipe el Hermoso, cuya muerte marcó para siempre la vida de la soberana.

A las 19.45 horas, la representación se trasladará a la Plaza Mayor, donde vecinos ataviados con trajes de época recrearán la expectación y los comentarios ante la llegada de Doña Juana y su séquito. El itinerario continuará a las 20.00 horas en la Puerta de la Villa y a las 20.15 horas en la Puerta del Forano, espacios emblemáticos del recinto amurallado que servirán de marco para escenificar la entrada oficial en la localidad.

Uno de los momentos centrales llegará a las 20.30 horas, de nuevo en la Plaza Mayor, con la representación del conflicto entre padre e hija. La reina, desconfiada ante las intenciones de Fernando, dudará de su permanencia en Tordesillas, mientras el monarca tratará de convencerla de quedarse en la villa.

El acto culminará a las 21.00 horas en el Palacio Alto, donde Juana I rememorará la vida y muerte de Felipe antes de cruzar sola el umbral del palacio que se convertiría en su residencia forzosa hasta su fallecimiento en 1555.

La escenificación, que combina rigor histórico, teatro de calle y ambientación nocturna, cuenta con la implicación de actores aficionados, asociaciones locales y voluntarios. Con esta iniciativa, Tordesillas refuerza su identidad histórica y ofrece a vecinos y visitantes una experiencia cultural inmersiva que une patrimonio, memoria y tradición.